Espero estén
muy bien.
Hace un tiempo
atrás les comenté que pronto podrían encontrar contenido de belleza en el Blog;
así que… ¡Aquí está! Mi primer post sobre belleza.
En esta ocasión
les voy a contar sobre dos recetas para hacer exfoliantes caseros.
Es bueno tener
una rutina habitual de exfoliación, ya que a través de este proceso ayudamos a
nuestra dermis a eliminar las células muertas; lo que permitirá una mejor oxigenación,
absorción de los nutrientes que le apliquemos y le dará un
mejor aspecto a nuestra piel.
Aquí abajito
les dejo un vídeo sobre el tema.
Exfoliante de
Limón
Este exfoliante
es excelente para las pieles grasas y para aclarar zonas oscuras. Las
propiedades del limón ayudan a controlar la grasa en el cutis, los granitos, su
coloración y reducen la intensidad de manchas en la piel.
Si deseas reducir el color o tamaño de un
grano para alguna ocasión especial; aplícalo la noche anterior, déjalo reposar
sobre tu cutis unos cuarenta segundos (más o menos) y enjuaga con agua
fría. Como parte de tu rutina de cuidado habitual simplemente utilízalo en la
cara y cuerpo una a dos veces por semana o si lo que quieres es controlar manchas
en la piel.
Exfoliante de
Naranja
Este exfoliante es
excelente para hidratar la piel. Mientras lo estuve utilizando note
que la piel estaba suave y limpia, sin embargo, no me ayudó con los granitos ni zonas oscuras. Utiliza esta combinación si tu única
necesidad es eliminar las células muertas e hidratar tu piel.
Necesitarán:
- Un frasco de vidrio
- 1 taza de azúcar morena
- 1
cucharada de miel
- ½ Limón o ½ naranja
Yo utilizo como base el azúcar morena y la
miel. Creo que es la mejor combinación para conseguir una buena limpieza
de la dermis.
Estas cantidades les rendirán un mes
aprox. Si se exfolian una vez por semana. Es importante que lo guarden en un
frasco de vidrio para que se conserve bien y no se oxide.
Procedimiento
Igual para ambos,
lo único que cambiara será el cítrico. Tienen que rallar y exprimir el
cítrico que prefieran utilizar. Echar en el frasco el azúcar, miel, cáscara y
zumo; revolver con una cuchara hasta que vean que los ingredientes queden bien
integrados, es decir bien combinados y ¡Listo! Su exfoliante casero estará
preparado.
Datitos
Me gusta utilizar tanto la cáscara como el
zumo para aprovechar al máximo los beneficios de cada cítrico.
Les recomiendo que rayen primero la fruta
antes de cortarla, resulta más práctico y evitarán posibles accidentes con el
rayador.
Por el momento estoy probando una nueva receta. Manténganse pendientes para que puedan saber de qué se trata. 😉
Eso es todo chicos, espero les
funcione y nos leemos en el próximo post.
